sports

Bil Nsongo, el tercer delantero del Fabril que marca con el Deportivo en los últimos quince años

Bil Nsongo se sumó este domingo en Zubieta a una lista cuyos integrantes en los últimos 25 años casi se pueden contar con los dedos de las manos: los fabrilistas y canteranos que se han estrenado como goleadores con el Deportivo. En todo el Siglo XXI, el deportivismo ha visto a doce futbolistas con dorsal del filial marcar con el primer equipo, una cifra todavía menor si se limita a los delanteros, tan solo seis. El camerunés, con 121 minutos repartidos entre siete encuentros (poco más de un cuarto de hora por partido), ya le ha dado un argumento de peso a Antonio Hidalgo para reclamar más oportunidades.

Esta temporada, la afición blanquiazul ya ha estallado de júbilo al ver a dos fabrilistas distintos firmar su primer gol con los mayores. Y ambos resultaron cruciales. Bil clavó un golazo con un tiro ajustado al segundo palo que se convirtió en el 2-2 y que insufló esperanza a sus compañeros para acabar consiguiendo la remontada contra una Real Sociedad B con un futbolista menos. El camerunés tomó el testigo de Noé Carrillo, que desató la locura en Riazor para eliminar al Mallorca en la Copa del Rey.

No es habitual ver a dos canteranos estrenarse con diana en el primer equipo. El último en hacerlo fue Rubén López, cuando en la temporada 2023-24 decantó la visita al Celta Fortuna (1-2). Ese curso, otros dos canteranos cumplieron su sueño. Martín Ochoa, hasta este domingo el último ariete fabrilista que había marcado con el primer equipo, firmó el gol de la victoria contra el Sabadell (0-1). Antes, en la segunda jornada, David Mella tiró la puerta del primer equipo abajo con una cabalgada con la que firmó el segundo tanto en el triunfo 0-3 contra el Lugo en el Anxo Carro. El de Espasande firmó otros cinco tantos más en un curso en el que, desde el mercado invernal, tuvo dorsal con los mayores.

Cuando el Juvenil A alzó la Copa de Campeones en 2021, el Deportivo tuvo claro que aquella generación podía marcar las diferencias en el futuro del club. Dos jugadores de aquella camada dieron el salto casi inmediato al primer equipo, aunque conservaron su ficha del filial: Noel López y Yeremay. El ariete de Silleda se integró como el tercer delantero de Borja Jiménez y apenas necesitó siete minutos para marcar su primer gol y redondear la goleada (5-0) contra el filial del Celta. Fue siempre la alternativa y acabó con cuatro el curso con cuatro goles, pero decidió marcharse al Real Madrid Castilla. Yeremay tuvo menos protagonismo, pero esperó con paciencia y, por el camino, firmó su estreno goleador en una eliminatoria de Copa del Rey contra el UCAM Murcia en diciembre de 2021.

Años de sequía

El Deportivo ha encontrado en el último lustro a los jugadores del filial y de categorías inferiores capaces de responder con goles a las oportunidades que se les abren en el primer equipo. Desde Lassad, que convenció a Lotina con tres goles en la segunda parte de la temporada 2008-09, hasta después de la cuarentena, ningún fabrilista había marcado con la camiseta del primer equipo en partido oficial.

La mayor excepción fue Luis Fernández en la temporada 2013-14. Aunque inició la liga con dorsal del Fabril, ascendió al primer equipo antes de firmar su primer tanto a las órdenes de Fernando Vázquez. Antes del de Lassad, los precedentes de inicios de este siglo empiezan con Xisco, que se estrenó en 2004 y repitió en 2005, en ambos cursos como futbolista del Fabril. A él se sumaron otros jugadores buscaban su hueco en aquel Baby Dépor de Caparrós como Iván Carril, Iago Iglesias o Rubén Rivera. Ahora, Bil Nsongo se suma a una lista con escasos protagonistas, pero tiene a su favor el rendimiento que ya le ha hecho merecedor de más oportunidades en los planes de Antonio Hidalgo.

Read full story at www.sport.es →