Sin visos de que la justicia ordinaria entre en el caso del presunto insulto racista de Rafa Mir a Omar El Hilali en el Elche-Espanyol del domingo, todo queda en manos de la deportiva. En concreto del Comité de Competición de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), que se reunirá el miércoles, como hace todas las semanas, y que tendrá sobre la mesa una carpeta caliente, la de un asunto vinculado al racismo que busca pruebas concluyentes para sancionar (o no) al supuesto infractor.
En ello trabaja LaLiga, que pese a organizar el fútbol profesional no tiene capacidad para sancionar, algo de lo que sí dispone la UEFA, y que llevó a cabo sin temblarle el pulso en el último caso mediático conocido, el del Benfica-Real Madrid de Champions League, con Vinicius acusando a Gianluca Prestianni de llamarle «mono» y el ente europeo suspendiendo de manera cautelar al argentino, que no pudo disputar el partido de vuelta en Madrid de la fase de «play-off» de la máxima competición europea.
Justicia ordinaria
En el caso de Mir no tiene pinta de que vaya a ocurrir lo mismo. Porque la vía más rápida sería una denuncia ante la justicia ordinaria. La Fiscalía no tiene previsto actuar de oficio y, de momento, ni clubes, en este caso el Espanyol, ni la patronal han movido ficha para presentar cargo alguno. En una especie de pacto no escrito que asumen todas las partes de este deporte, todo queda en manos de lo que se decida internamente, en este caso en la RFEF. Acudir a la justicia ordinaria siempre se ha visto con recelo, salvo casos extraordinarios. El mantra de «lo que ocurre en el césped se queda en el césped» llevado a su máxima potencia.
La «patata» pasará ahora a manos del Comité de Competición, que será nutrido de todo el material audiovisual posible por parte de LaLiga, pero que contará con un impedimento principal. En su trifulca verbal, tanto Rafa Mir como El Hilali se tapan la boca. Salvo que alguna cámara haya encontrado algún resquicio será difícil comprobar de manera fehaciente que el jugador del Elche realiza al del Espanyol el menosprecio racista que este denunció al árbitro del partido y que el mismo apuntó en el acta arbitral.
A partir de ahí, es la palabra de uno contra la del otro. Al menos en materia de justicia deportiva. «Viniste en patera», asegura El Hilali que le dijo Rafa Mir. «Te voy a arrancar la cabeza», es la versión que ofrece el franjiverde. Menos racista, igual de deleznable, en lo deportivo y en lo humano. La diferencia reside en los tiempos. La denuncia del blanquiazul fue en primera persona e inmediata. La respuesta del murciano, filtrada a través de su entorno, horas después de producirse el percance.
El Código Disciplinario
A la espera de esas posibles pruebas de vídeo o audio que confirmen o desmientan cada una de las versiones, el futuro al que se enfrenta Rafa Mir es poco claro. El Código Disciplinario de la RFEF recoge diversos supuestos, según la gravedad, que podrían recoger las sanciones a las que se expondría Mir. Para ello, eso sí, haría falta una prueba de la situación denunciada.
En este sentido, en el capítulo tercero del mencionado documento, que recoge las infracciones graves, el artículo 113 hace referencia a las sanciones por menosprecio o desconsideración. «Los comportamientos y actos de menosprecio o desconsideración a una persona o grupo de personas en relación con su origen racial o étnico, su religión, convicciones, discapacidad, edad, sexo u orientación sexual, así como cualquier otra condición o circunstancia personal o social, son infracciones de carácter grave y podrán imponerse las siguientes sanciones», reza el Código Disciplinario.
Si se aplicase este artículo, Rafa Mir se vería expuesto a una posible sanción de suspensión o privación de licencia federativa, con carácter temporal entre un mes y dos años o de cuatro o más encuentros en una misma temporada.
En el mismo capítulo del Código Disciplinario, el artículo 99 recoge las sanciones por insultos, ofensas verbales y actitudes injuriosas, aunque en este caso solo hace referencias a los emitidos hacia árbitros, directivos o autoridades deportivas, con suspensiones de cuatro a 12 partidos.
Otra posibilidad de sanción, aunque parecería poco probable que ocurriese, llegaría si las palabras de Mir a El Hilali son consideradas como una infracción leve. En este caso se podría aplicar el artículo 123: «Insultar, ofender, amenazar o provocar a otro/a, siempre que no constituya falta más grave, se sancionará con suspensión de uno a tres partidos o por tiempo de hasta un mes».
La última opción es que en el pique entre Rafa Mir y Omar El Hilali no se encuentre ninguna prueba concluyente del mensaje denunciado por el futbolista del Espanyol, por lo que, Código Disciplinario en mano, no parece que haya posibilidad de que el futbolista del Elche reciba ninguna sanción federativa en forma de partidos sin jugar, pese al precedente de la suspensión a Prestianni.
Comunicados de los clubes
Por su parte, los dos clubes afectados por esta polémica de índole racista emitieron sendos comunicados oficiales para ofrecer sus respectivas posturas sobre el incidente. El Elche pide «respeto y prudencia ante la falta de evidencias» contra Mir. El club ilicitano condena «de forma rotunda» cualquier manifestación de racismo, intolerancia o falta de respeto, tanto en el deporte como en la sociedad. Además, anuncia que permanecerá atenta a los procedimientos establecidos en este tipo de situaciones, colaborando «desde la responsabilidad y el respeto a los valores del deporte».
Por su parte, el Espanyol expresa su «apoyo total» a El Hilali. La entidad catalana insiste en su «respeto» a los «procedimientos» que puedan aclarar «con rigor» lo ocurrido. Además, los blanquiazules destacan la importancia de garantizar «el derecho de todas las partes a ser escuchadas», a la vez que expresan su «más enérgica condena por lo sucedido». Además, el club catalán insiste en la importancia del «respeto», «igualdad» y también «la convivencia» dentro y fuera del campo.
Por último, la entidad blanquiazul reprueba «las conductas que atentan contra la dignidad de las personas, incluyendo razones de origen, color de piel o creencias personales». El Espanyol mantiene que el deporte debe ser un «ejemplo real de integración».
El futbolista firmará autógrafos este martes en un acto del Elche
El Elche no entrena este martes, en jornada de descanso, aunque está prevista la primera aparición pública de Rafa Mir tras el incidente del domingo. Será en una firma de autógrafos, junto a Josan, en un acto del club, en Óptica Óptima (18 horas). El mismo se anunció la semana pasada y, pese a la polémica, en principio no está previsto ni que se suspenda ni que se cambie a alguno de los protagonistas.