No iba ni un cuarto de hora de juego en El Molinón cuando el Sporting se frotaba las manos con un penalti. Un pase entre líneas dejó a Dubasin en disposición de armar la pierna para fusilar al portero del Leganés, en un movimiento de listo del atacante rojiblanco. El "Pingüino" acabó en el suelo al adelantarse a Lalo, quien se deslizaba por el suelo con las botas por delante con el ánimo de despejar la pelota. Acabó llevándose por delante al jugador del Sporting. Penalti de libro. El colegiado del encuentro, el vasco Daniel Palencia, señaló la pena máxima, y la sopresa llegó cuando, inmediatamente después, pidió a Duba que esperara para lanzarlo.
La revisión desde VAR avisó al árbitro de un posible fuera de juego. No concretamente de Duba. Era previo. La revisión de las imágenes mostró que el momento señalado es un balón controlado por Otero que dio paso a la acción en la que Duba cayó en el área. Tras siete minutos de deliberación, los que se añadieron después, y de tirar líneas, el colegiado decidió dar marcha atrás a su decisión, señalando el fuera de juego del colombiano. Las imágenes mostradas por la realización, en las que se apoyó la decisión arbitral, mostraron que se trató de un fuera de juego de milímetros, de menos de la punta de la bota.