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El fichaje de Pau Fernández, jugada maestra de la dirección deportiva del CD Tenerife

Desde la llegada de Manu Guill a la dirección deportiva, son muy numerosas las operaciones de mercado que casi parecen bolas de billar. Movimientos con vistas al presente, pero sobre todo con la intención de construir futuro. Así cabe interpretar la incorporación de Alberto Ulloa al filial con la vocación de que pronto se sumase al primer equipo; el estratégico fichaje de Baba Diocou, ahora en el Granada de la Hypermotion; el esfuerzo realizado por Iván Chapela con la intención de que sea relevante el curso que viene en Segunda o, también recientemente, la contratación para el Tenerife B del lateral Pau Fernández Velasco (nacido hace 20 años en Sant Esteve Sesrovires, una población de apenas 8.000 habitantes en la provincia de Barcelona). Un futbolista con muy buena pinta que ya empieza a brillar en las filas del filial. Tanto es así que durante la semana pasada se tomó la determinación de que empezara a sumarse con frecuencia a los entrenamientos de Álvaro Cervera con el fin de que el míster blanquiazul pueda tenerle en el radar.

Su historia es recambolesca. Pau estaba haciendo una 24/25 tan descollante en Segunda RFEF que lo apuntaron en sus respectivas agendas Atlético de Madrid y Villarreal. Finalmente se decantó con el equipo groguet y firmó de forma legítima un contrato largo con el submarillo amarillo. No obstante, en su vinculación con el Sabadell existía una cláusula de renovación automática en caso de ascenso que le llevó a quedarse anclado al histórico club de la Nova Creu Alta.

Con un acuerdo cerrado con el futbolista, el Villarreal procuró por todos los medios una negociación de traspaso con el club tenedor de sus derechos, pero todas sus tentativas resultaron baldías. Todas las ofertas que llegaron por Pau fueron declinadas por el Sabadell y el caso de este prometedor lateral zurdo tornó en un callejón sin salida. De hecho, fue su negativa a renovar con el club catalán lo que propicia el largo calvario al que se vio abocado en su propio equipo. Cero partidos, cero minutos. Hasta que aparece el Tenerife.

La irrupción en escena del club blanquiazul permitió a Pau reencontrarse consigo mismo, volver a competir y sentirse importante, como ya lo es en los esquemas de Mazinho. Siendo lateral, en tres partidos ha sumado tres tanto explotando por vez primera como goleador, una faceta en la que no había brillado hasta la fecha. En muchas ocasiones resulta casi imposible no fijarse en su desparpajo y potencia, con parámetros inusuales en Segunda RFEF y dígitos propios de una categoría muy superior. En el club están encantados con su progresión. "Ha sido un descubrimiento, pero es que además se ha integrado con humildad y sabe estar desde el primer día", cuentan desde el vestuario del B, donde el barcelonés ha entrado con muy buen pie.

Un coste simbólico

Fuentes de la negociación aseguran que el Tenerife tan solo tuvo que abonar un traspaso simbólico por Pau (unos 10.000 euros). Lo hizo anticipándose a la jugada porque acababa contrato en junio y ya había equipos de Primera al acecho.

Hasta que se vio en una situación de absoluto bloqueo por los caprichos del destino, su carrera había estado marcada por la precocidad. Ya a los 18 había debutado con el Sabadell en Primera RFEF a las órdenes de Óscar Cano y había entrado en la rueda de las convocatorias de la Sub 19, donde siempre dejó buen pálpito. Sus registros ya abruman e invitan a pensar en grande, pero más aún agradan en los despachos de Geneto su actitud, predisposición al trabajo y su capacidad para ser tan relevante después de un larguísimo periodo de ostracismo. Pau apunta alto. En el Tenerife ya se frotan las manos por otra jugada maestra.

De hermana futbolista y siempre muy precoz

Pau Fernández es el hermano menor de Jana, futbolista que llegó a debutar en el primer equipo del FCBarcelona y que ahora entrena a las órdenes de Eder Maestre en el London City Lionesses.

El ahora lateral blanquiazul tiene en quien fijarse. La mayor de los Fernández también fue con la selección española en categorías inferiores, aunque en alguna ocasión ha admitido Pau que su gran referente es Jordi Alba, por su posición y la forma en que se desenvolvía sobre el terreno de juego.

El ex del Sabadell empezó en el fútbol en edades muy tempranas. Empezó jugando en el equipo del pueblo, el Sant Esteve Sesrovires. Pero era muy bueno, el mejor, así que pronto se lo llevó el histórico Igualada.

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