Salvador Illa, ya hoy el presidente autonómico mejor pagado de España, vería reforzado ese liderazgo salarial si prospera la propuesta de incrementarse el sueldo en 10.000 euros brutos al año. De hecho, su salario está muy por encima del propio presidente del Gobierno.
El salario de Salvador Illa en 2026
Según los últimos datos disponibles, el jefe del Govern percibió menos de 140.000 euros anuales en 2024, una cifra que lo sitúa claramente por encima de cualquier otro presidente autonómico. Si la subida planteada se aprueba en los próximos presupuestos catalanes, su salario se movería ya hasta los 146.635,82 euros brutos anuales.
En términos mensuales, esto quiere decir que el salario de Salvador Illa en 2026, de aprobarse esta subida, sería de unos 12.200 euros mensuales. Una cifra nada desdeñable si, de nuevo, tenemos en cuanto los salarios percibidos en otras comunidades autónomas.
En comparación internacional, el sueldo del presidente de la Generalitat ya superaba en la pasada década al del primer ministro italiano y se situaba por encima del presidente portugués, algo que ilustra hasta qué punto el cargo catalán se ha blindado históricamente con una retribución de máximo nivel institucional.
Con la nueva subida, Illa se alejaría todavía más de los 93.000 euros que cobra el presidente del Gobierno español, una diferencia que ya está alimentando las críticas de la oposición, que ve injustificable un aumento de 10.000 euros justo cuando la mayoría de empleados públicos negocian incrementos mucho más modestos, en torno al 1,5% anual.
El argumento del Govern pivotará previsiblemente sobre la idea de que el salario del president debe reflejar la magnitud de sus responsabilidades políticas y de gestión, que abarcan desde la dirección del Ejecutivo catalán hasta la representación exterior de la comunidad, la coordinación de consellers y la negociación con los agentes sociales.
Sus detractores señalan que el gesto de subirse el sueldo alrededor de 10.000 euros envía una señal socialmente insensible en un momento en que buena parte de los catalanes todavía lidia con salarios ajustados y con un coste de la vida al alza.
En todo caso, si la propuesta sale adelante, Illa consolidará un salario que no solo marcará techo entre los presidentes autonómicos, sino que reabrirá el debate sobre cuánto debe cobrar realmente el máximo responsable político de Catalunya en un contexto de contención general del gasto público.