A diferencia de hace un año, Jorge Martin llega a tiempo a la primera carrera del año en Tailandia. Recuperado de sus múltiples lesiones y dispuesto a olvidar la temporada de pesadilla que vivió en su estreno con Aprilia, el madrileño espera volver a mostrar su mejor versión, la que le llevó a ser campeón en 2024.
"Aún me falta, no es que me falte tanto físico, pero me falta mucha moto. Me falta dar vueltas con una MotoGP y sobre todo que mi pilotaje sea más eficiente con la Aprilia, porque noto que puedo llevarla, que puedo ser competitivo con ella, pero aún estoy tirando de ese físico que quizás no tengo y por eso creo estar a un 85% o 90%", ha resumido ‘Martinator’ en el circuito de Buriram, donde el Mundial alza el telón este fin de semana.
"Me fue hacer el test aquí la pasada semana y que la primera carrera se corra en el mismo circuito. No quiero hacer más de lo que puedo, que es lo que me pasó el año pasado. No quiero correr riesgos innecesarios, en el pasado", subraya.
“Mi cuerpo reaccionó bien después del test, pero terminé destrozado. Estuve dos días sin poder moverme, ni siquiera dormir. Pero eso es bueno porque significa que ahora mi cuerpo se adapta a la MotoGP y estaré en mejor forma durante la carrera. Es un proceso, no puedo estar al 100% ahora. Necesito tiempo, pero lo importante es que las lesiones se han recuperado por completo y eso es fundamental”, considera Jorge.
Un punto de referencia es que su compañero Marco Bezzecchi fue el piloto más rápido de la pretemporada con la Aprilia: “Está claro que Marco está muy fuerte y tener un compañero fuerte, te hace ver dónde sufres, dónde puedes mejorar y espero que entre los dos podamos subir el nivel y estar adelante", dice Martín.
Con todo, el madrileño cree que que el vigente campeón, Marc Márquez, fue conservador en los test y que mostrará su verdadera cara en cuanto arranque el Mundial: "Más que Ducati el rival es Márquez”, sentencia