El Dreamland Gran Canaria ha tenido un gesto enorme hacia su capitán, Miquel Salvó. Desde el mismo momento en que se conoció la gravedad de su lesión -rotura del tendón rotuliano de su rodilla derecha- desde la dirección deportiva claretiana se tuvo claro que el jugador iba a renovar con el equipo, una decisión que ya estaba tomada con anterioridad, ya que el alero catalán era uno de los nombres llamados a seguir el próximo curso en la entidad claretiana.
Dado que el periodo de baja previsto oscila entre los ocho y los 12 meses, la dirección deportiva ha decidido ofrecerle un contrato de dos temporadas adicionales a la actual, hasta 2028, en un claro guiño hacia el jugador, que a sus 31 años, cuenta con la tranquilidad de tener el respaldo del club a la hora de lograr su recuperación para regresar a las pistas lo antes posible.
Un jugador vital dentro y fuera de la pista
La importancia de Salvó en el equipo amarillo, más allá de sus números, es clara tanto dentro de la pista, donde ha demostrado su capacidad para ejercer el difícil rol de jugador de equipo, aportando su polivalencia -puede actuar en el tres y en el cuatro- a las necesidades del grupo en cada momento. Además, el alero fuera de la pista, es un jugador vital tanto dentro del vestuario, como fuera de él, donde se ha ganado durante estos cinco cursos el cariño y el respeto de la afición amarilla.
Obligación de fichar un cupo extra para el curso que viene
No obstante, la decisión del club de renovar al jugador, más allá del claro componente emotivo que lleva aparejado, le genera un problema añadido en la confección de la plantilla del curso que viene por su condición de cupo, teniendo en cuenta que la primera de las temporadas en las que ha sido renovado en principio no podrá jugarla parcial o totalmente, en función de la evolución de su recuperación. Esta situación obligará a la dirección deportiva a tener que fichar un cupo extra en el mercado, algo similar a lo que sucedió esta temporada con el caso Carlos Alocén y que fue el caballo de batalla en el último mercado veraniego y que con su lesión a mitad de temporada, se está viendo que las opciones del mercado son muy limitadas, hasta el punto de que parece que será un canterano, Lucas Maniema, el encargado de suplirle en la rotación y que en la Basketball Champions League tendrán que recurrir a Eetu Heinonen para cumplir con la legalidad de los cinco cupos.