El Córdoba CF conmemora setenta años de su estreno en Segunda División tras una trayectoria histórica
El Córdoba CF celebrará este miércoles, 9 de septiembre, el septuagésimo aniversario de su debut en Segunda División, una efeméride que, por diversos motivos, se hace especial en este 2026, tanto por la situación de la entidad blanquiverde como por su proyecto de futuro, así como por el rival contra el que se estrenó en la categoría de plata del fútbol español. milkshakeslot.online
Una Segunda con el Puente Genil
Hay que recordar que aquel 9 de septiembre de 1956, el Córdoba CF llevaba recorridos apenas dos años de existencia, ya que el germen de su nacimiento, la operación entre el Real Club Deportivo Córdoba y el San Álvaro dio como fruto, el 6 de agosto de 1954, al actual Córdoba CF. Por lo tanto, los colores blanco y verde -en muchas ocasiones en sus precedentes, sólo blanco- no eran desconocidos para el fútbol español. De hecho, pese a lograr el ascenso a Segunda unos meses antes tras superar en la final al Atlético Almería, aquel Córdoba CF era considerado como uno de los equipos gallitos del Grupo 2 de Segunda División en la temporada 1956-57. Precisamente, en unos días, el Córdoba CF recibirá al Almería en El Arcángel.
Un Grupo 2 en el que militaba el otro equipo cordobés que ha llegado al segundo escalón del fútbol español en toda la historia, el Puente Genil, así como otros clásicos y duros rivales como el Granada, el Murcia, el CD Málaga, el Betis, el Hércules, el Cádiz, el Tenerife, el Castellón, el Badajoz, el Levante o el Xerez, entre otros.
El rival de la efeméride de plata del Córdoba CF fue un equipo al que visitará dentro de un mes, precisamente, el Club Deportivo Eldense. El escenario será otro. En la actual temporada, el conjunto blanquiverde visitará el Nuevo Pepico Amat, que lleva el nombre de una leyenda deportivista, que entrenó al equipo azulgrana, precisamente, también en aquella 1956-57. Hace 70 años, el debut del Córdoba CF en Segunda División se produjo en El Parque, estadio de Elda ya desaparecido. Un equipo blanquiverde «lleno de figuras», rezaba una de las crónicas del encuentro, y que mostró un once para la historia: Higinio en la portería, José Luis Navarro, José Luis Giráldez y Andrés Esquerda en la defensa, Trujillo y Luisito como centrocampistas y una delantera conformada por Espina, Domingo Méndez, Araújo, Hermida y Paz. En el banquillo, uno de los mejores entrenadores de la historia del club blanquiverde, José Juncosa, que había conseguido unas semanas antes el primero de los dos ascensos que obtuvo como técnico del Córdoba CF. El otro, casi tres lustros después, sería a Primera División.
El autor del primer gol
No era una exageración, ni mucho menos, aquel detalle de un Córdoba CF «lleno de figuras» o el de ser señalado como un gallito de la categoría. En la delantera, el equipo blanquiverde contaba con Hermida (o ‘Hermidita’) que, hoy por hoy, sigue siendo el tercer máximo goleador histórico del Celta de Vigo, sólo superado por Iago Aspas o Vladimir Gudelj. Por si fuera poco, el equipo cordobesista contaba también con otra leyenda de otro equipo, el Sevilla, en la figura de Araújo, que terminó aquella única campaña como cordobesista, a los 36 años, siendo el máximo goleador cordobesista, con 28 tantos. Además, aquella plantilla de estreno en Segunda del Córdoba CF contaba en sus filas con el mítico José Luis Navarro y los también importantes en la historia del club José Paz o Sánchez Rojas, entre otros. Completaban la escuadra hombres como Sutter, joven defensa cedido por el Real Madrid, o Esquerda, centrocampista y defensa que había hecho buena carrera en el Zaragoza. Remataba el cuadro un Domingo Méndez que tuvo el honor de ser el jugador que anotara el primer gol del Córdoba CF en Segunda, una semana después, en El Arcángel, tanto que sirvió para la primera victoria cordobesista en la categoría ante todo un Betis (3-2).
El estreno del Córdoba CF en Segunda, si no supusiera el hito histórico que dejaba para los libros, debería ser un partido para olvidar. El equipo blanquiverde salió goleado de El Parque (4-0) en un partido en el que no le salió absolutamente nada. Por no salirle, ni tan siquiera aprovechó el equipo de Juncosa la superioridad numérica sobre el Eldense durante más de una hora de partido. En aquellos tiempos no existían las sustituciones y cuando se llevaba algo más de media hora de partido, Cárcamo, delantero azulgrana, resultó lesionado, por lo que el técnico local le indicó que pasara al extremo, para intentar el «gol del cojo», siendo relevado en su posición por Fuster, por lo que el conjunto local atacaba con cuatro elementos, en realidad, en lugar de cinco. Según las crónicas, el Eldense fue muy superior «y a no ser por la lesión se hubiese podido decir que el equipo de la ciudad de los califas se hubiera llevado de Elda la mayor goleada de la historia».
El Deportivo Eldense -con un técnico con apodo tan cordobés como Manolete-, pese a jugar con 10, botó una docena de saques de esquina, por tres del Córdoba CF, que encajó su primer gol a los 3 minutos de partido, a balón parado, tras cabecear Micieza un saque de esquina de Medina. El segundo acto fue calamitoso para el Córdoba CF. A los 65’, Fustero anotó el segundo tanto tras jugada personal. El tercer gol fue un ejemplo de que el Córdoba CF estaba abocado al desastre en su debut en Segunda. Fustero pugnaba por un balón en el área cordobesista en el minuto 75. José Luis Navarro e Higinio salieron al paso para evitar el peligro y el defensa blanquiverde, al despejar el esférico, se topó con la espalda de su portero, contra la que rebotó el balón para alojarse este en las mallas. El gol que cerraba al goleada lo logró Grande, también a balón parado, tras lanzar magistralmente un golpe franco directo en el minuto 89. El partido se podría resumir como aquello de que todo lo que podía ir mal le fue mal al Córdoba CF en su debut en Segunda División.
El enfado de Juncosa y la venganza
«El Eldense es un equipo malísimo, bastante peor que muchos de los que hemos visto en Tercera División», aseguró Juncosa a su llegada a Córdoba tras el partido, el día siguiente. El técnico blanquiverde apeló a una conjunción de fatalidades, como el gol en propia puerta, errores arbitrales -sobre todo en los fuera de juego- o errores individuales, como en la colocación de la barrera en el último gol local. «Esto sólo ocurre una vez en la temporada y nosotros ya lo hemos sufrido», aseguró el técnico catalán, que colocó al Córdoba CF en la cuarta posición final aquella temporada de su estreno en Segunda División.
Un apunte final. El Córdoba CF se tomó revancha de aquel estreno en Segunda. Cuatro meses después recibía al Deportivo Eldense en El Arcángel y le endosaba un estrepitoso 8-1, con triplete de Araújo, dobletes de Paz y Méndez, además de un tanto de Sutter, tras un primer acto espectacular, en el que el coliseo ribereño disfrutó en 45 minutos de un 5-0 que hizo las delicias de los cordobesistas que acudieron al encuentro y que disfrutaban de la primera temporada del Córdoba CF en Segunda División.
Un primer paso que sirve para entender el papel de este Córdoba CF en el fútbol de plata. Desde entonces, el equipo blanquiverde es el 19º que más partidos ha jugado en la categoría, 1.374 y está al borde de lograr su triunfo número 500. Ha logrado más de 1.700 goles en Segunda División y se encuentra en la posición número 13 de entre los que más puntos han conseguido. Además, ostenta el récord de victorias locales consecutivas en una temporada, empatado con el Sabadell y Osasuna, los tres con 17. Justo las consiguió en la campaña de su estreno citada, la 1956-57, en la que obtuvo 18 victorias y un empate, ante el Mestalla, en El Arcángel. Tras ese 1-1 ante el filial valencianista, los blanquiverdes ganaron todos sus partidos ante su parroquia. Ese récord no ha sido superado.
El Córdoba CF sumó aquella 1956-57 43 puntos en las 38 jornadas de Liga (dos puntos por victoria), los mismos que el Murcia, que acabó tercero, a dos del Hércules, segundo, y a cuatro del campeón, el Granada, que con 47 puntos cogió el pasaporte a Primera División. Un lustro después que los nazaríes, el Córdoba CF tomaría la vía directa a la máxima categoría del fútbol nacional por primera vez, en aquel inolvidable 0-4 frente al Recreativo, en el Colombino.
El Atlético de Madrid inicia el camino en Europa con la final del Metropolitano en el horizonte
El Atlético de Madrid de Diego Pablo 'Cholo' Simeone iniciará el camino en la máxima competición europea este miércoles a las 21:00 frente al Liverpool en Anfield, en el arranque de una edición de la UEFA Champions League en la que tratarán de regresar a la gran final más de una década después de la última vez en la que se plantaron en el partido definitorio, con el aliciente de que en este curso el título se definirá en su propio estadio.
Además, una victoria serviría para enterrar de un plumazo las dudas generadas por la debacle ante el Athletic Club en San Mamés, en un duelo en el que los bilbaínos se deshicieron de los colchoneros con un contundente 3-0, gracias a los goles de Nico Williams, Robert Navarro y Oihan Sancet. De hecho, la intención del Atleti pasa por lograr un mejor inicio en Champions que en LaLiga, donde tras solo cuatro jornadas ya se encuentra a cinco puntos del líder.
Un estadio con buen recuerdo para los colchoneros
Si bien el último precedente de un choque entre Liverpool y Atlético de Madrid fue justamente en la primera jornada de la fase de liga de la UEFA Champions League de la pasada temporada, en un encuentro en el que el conjunto de la Premier League se hizo con los tres puntos en las postrimerías del duelo gracias a un gol de Virgil van Dijk, lo cierto es que Anfield trae grandes recuerdos a los rojiblancos.
De hecho, en el último enfrentamiento antes del confinamiento por la pandemia del COVID-19, el Atlético de Madrid se clasificó de manera épica a los cuartos de final de la competición dejando por el camino al Liverpool de Jürgen Klopp. Después de haberse impuesto por 1-0 en la ida, los del 'Cholo' supieron resistir y alcanzar la prórroga pese al dominio de los de Merseyside, en un tiempo extra donde Marcos Llorente se erigió como el gran héroe con un doblete y Morata, a la contra, sentenció con el definitivo 2-3. Incluso, el gran idilio con Anfield de Marcos Llorente va más allá de aquella gran noche, pues en el duelo de la pasada campaña también fue el encargado de anotar el doblete en la derrota por 3-2.
Ahora, los colchoneros intentarán dejar atrás las malas sensaciones y arrancar la fase de liga con victoria, conscientes de que para perseguir el sueño de llegar a la final del Metropolitano y poder ganar su primera Champions, la vía rápida es entrar en el top-8 que da clasificación directa a octavos, sin tener que pasar por los play-offs de repesca. Eso sí, para la misión de conquistar Liverpool, el 'Cholo' Simeone no podrá contar con Sørloth, baja por lesión, ni Arnau Ortiz, sancionado para el primer envite europeo.
La gran venganza de Johan Cruyff: cuando fichó por el Feyenoord para castigar al Ajax
Los últimos años de Johan Cruyff como jugador estuvieron llenos de giros inesperados de guion, pero quizá ninguno tan enrevesado como el que protagonizó en 1983, cuando cambió inesperadamente de ciudad y de colores para vengarse de los dirigentes del Ajax, el club de su vida.
La historia arranca en el otoño de 1981. Después de pasar por la Liga de Estados Unidos (LA Aztecs y Washington Diplomats) y por el Levante (otro de esos giros de guion tan propios de Cruyff), el '14' regresa al Ajax.
Tenía 34 años, pero jugó un papel determinante para que el Ajax ganase la Liga de la temporada 1981-82. Y también la siguiente, 1982-83, con un Cruyff rejuvenecido sobre el césped y con un poder casi absoluto en el vestuario.
Bicampeón de Liga, Cruyff espera que el club le ofrezca un nuevo contrato. Pero comprueba con sorpresa que el Ajax ha decidido prescindir de él. “Ya no tiene nivel para jugar en la Eredivisie”, dice Tom Harmsen, el presidente del Ajax, sobre él.
Dos jóvenes valores
Harmsen ya estaba preparando la transición. Dos jóvenes talentos despuntaban en el equipo, Marco van Basten y Ronald Koeman, (recién llegado del Groningen) y no estaba dispuesto a aceptar los 1,3 millones de florines que reclamaba Cruyff. La reacción de Johan fue radical: firmó por el eterno rival del Ajax, el Feyenoord de Rotterdam.
Un acto de despecho destinado al más absoluto fracaso, según la prensa holandesa. El Feyenoord no pasaba un buen momento: llevaba nueve años sin ganar la Liga.
Tenía 36 años y era el mayor símbolo de la historia del club de Ámsterdam. Su llegada a Róterdam provocó estupor incluso entre los propios aficionados del Feyenoord, que veían aterrizar a uno de los máximos representantes de aquello contra lo que habían competido toda la vida.
Pero Cruyff no quería despedirse. Quería demostrar que el Ajax se había equivocado.
Las cosas no empezaron precisamente bien: en el primer clásico de la temporada, el Feyenoord visita al Ajax en el Olímpico de Amsterdam. En los locales juega de central Ronald Koeman. Y en punta, Van Basten. En los visitantes, un recién llegado que ya suscita el interés de los aficionados, Ruud Gullit. Y por supuesto, Cruyff.
Un resultado deprimente
Al descanso, el resultado es de 3-2. En la segunda parte, el Feyenoord se lanza a por el empate, pero descuida de tal forma su defensa que empieza a recibir goles: Molenaar, Koeman de penalti, Van Basten, Jesper Olsen y nuevamente Van Basten.
El Ajax de Koeman y Van Basten gana 8-2 al Feyenoord de Cruyff. Era el 18 de septiembre de 1983: la peor derrota en la historia del equipo de Rotterdam, la peor derrota en el palmarés de Cruyff.
Lejos de hundirse, Cruyff diseñó su venganza. Ese mismo día, en los vestuarios del campo del Ajax, se lo dijo a los periodistas. “Ganaremos la Liga”. Y se puso manos a la obra.
El Feyenoord no solo se repuso de ese 8-2: como había vaticinado Cruyff, ganó la Liga. En el partido de vuelta, por cierto, derrotó 4-1 al Ajax: dos goles de Cruyff y dos de Gullit. También se dio el lujo de eliminar al Ajax de la Copa (en los octavos de final, gracias a una prórroga) y de ganar la final ante el Fortuna Sittard.
Cruyff cerró así su carrera profesional con un nuevo doblete, apenas doce meses después de haber ganado Liga y Copa con el Ajax.
Con 36 y 37 años durante aquella temporada, disputó 33 partidos de Liga y marcó 11 goles. Su influencia fue mucho más allá de las cifras en un equipo en el que también despuntaba un joven Ruud Gullit.
Broche de oro
Así terminó la carrera de Cruyff como jugador, tras un 8-2 del que resucitó a lo grande, con un doblete y nombrado mejor jugador de la Eredivisie 1983-84.
Colgadas las botas, volvió al Ajax (el club había cambiado de directiva) para ejercer de director deportivo. Terminaba el jugador, empezaba a nacer el entrenador.
Tiafoe resucita cuando lo tenía todo perdido y se mete en semifinales del US Open
Frances Tiafoe volvió a demostrar que nunca se da por vencido. El estadounidense remontó este martes dos sets de desventaja ante su compatriota Alex Michelsen y acabó imponiéndose por 5-7, 3-6, 7-5, 6-3 y 7-6(7) después de cuatro horas y 39 minutos para alcanzar las semifinales del US Open.
Tiafoe estuvo contra las cuerdas durante buena parte del encuentro. Michelsen, que había llegado a cuartos de final sin ceder un solo set, se encontraba con 5-4 y saque en el tercer parcial, a un solo juego de cerrar el partido, cuando su compatriota reaccionó con un break providencial que cambió por completo el rumbo del duelo.
A partir de ahí, Tiafoe se agarró al partido y empezó a construir una remontada que parecía improbable. Se llevó el tercer set por 7-5, igualó el encuentro en el cuarto y llevó el desenlace al quinto, donde ambos jugadores volvieron a intercambiar golpes hasta llegar al desempate definitivo.
El estadounidense terminó imponiéndose en un tie-break de máxima tensión y selló su clasificación para las semifinales, donde se enfrentará al ganador del duelo entre Carlos Alcaraz y Ben Shelton.
La derrota fue especialmente dura para Michelsen. El joven estadounidense, que no había perdido un set en sus cuatro primeros partidos en Nueva York, rompió a llorar en los brazos de Tiafoe nada más terminar el encuentro.
"En cuanto lo abracé, vi que ya estaba llorando. Le dije: 'Sé cuánto duele... pero vas a estar aquí muchas más veces'", explicó posteriormente Tiafoe en declaraciones a ESPN.
El duelo fue tremendamente igualado también en las estadísticas. Ambos jugadores consiguieron ocho roturas de servicio, mientras que Michelsen terminó incluso con más puntos ganados que su rival: 173 por los 170 de Tiafoe. Pero el estadounidense fue quien supo resistir mejor cuando el partido estaba al borde del abismo.
