El Madrid se juega mucho en Múnich: Florentino, Mbappé, Bellinhgam, Arbeloa...
El partido en el Allianz Arena no será un partido más. El Real Madrid llega a Múnich con la necesidad de lograr un buen resultado, obrar la remontada y seguir vivo en su competición fetiche, la Champions League. No será ni mucho menos sencillo, ya que el escenario, el nivel del rival y el resultado cosechado en la ida suponen una cantidad de adversidades considerable.
Caer eliminados supondría quedarse sin opciones de lograr un título esta temporada a mitad de abril, algo tan sorprendente como poco habitual hablando del equipo blanco. Obviamente, matemáticamente todavía podrían alzar LaLiga, pero la diferencia a favor del Barça y las sensaciones que transmiten ambos equipos invitan a pensar que sería algo casi imposible. albergomalica.it
Más allá de certificar otro nadaplete, decir adiós a la Champions League tendría consecuencias más severas que únicamente perder otro título. Los cimientos del proyecto del club empezarían a tambalearse de forma preocupante. Las miradas señalarían a varios nombres propios, incluyendo algunos muy importantes.
El proyecto de Florentino Pérez y Kylian Mbappé
No cabe duda que son los dos nombres visibles de este Real Madrid. Florentino Pérez, como cabeza del proyecto, y Kylian Mbappé, como jugador estrella, quedarían muy señalados. Para el presidente del conjunto blanco sería el segundo año sin títulos importantes, obligaría a replantearse algunas de las líneas maestras de su plan y perdería cierta credibilidad ante la afición justo en el momento en el que más necesita el apoyo de los socios para el cambio del modelo societario que empezó a plantear en la última asamblea.
Por lo que respecta a Mbappé, el francés seguiría sin lograr ningún título importante con el club al que debía liderar hacia el éxito. Llegó después de que el equipo ganara Liga y Champions y, casi dos años después, empieza a estar en el foco de las críticas por lo que implica su presencia en el campo, sin que ni siquiera sus espectaculares cifras goleadoras le salven de la quema. De no cuajar un buen partido, la figura del '10' quedará en entredicho.
Muchos señalados
Florentino y Mbappé no son los únicos que se juegan mucho en el Allianz. Sin ir más lejos, Álvaro Arbeloa tiene frente a él una de las pocas oportunidades que le quedan de demostrar que merece seguir en el banquillo la próxima temporada. El club pedía títulos para asegurar su continuidad, pero llegar a las rondas finales de la Champions League podría servirle siempre y cuando la imagen del equipo sea esperanzadora. Una remontada en Múnich sería una primera piedra potente para cambiar las tornas.
El caso de Vinicius Jr es uno de los más especiales. Durante un tiempo recibió críticas por parte de un sector del madridismo, pero desde hace meses parece que estas han virado para poner a Mbappé en la diana. Los títulos logrados en el pasado elevan al brasileño a un escalón superior, todo ello mientras su renovación se decide en los próximos meses.
A nivel de plantilla, el partido del miércoles puede obligar a tomar muchas decisiones, algunas de ellas dolorosas. Jude Bellingham dejó muy buenas sensaciones en los minutos que jugó en el partido de ida, pero tendrá que dar mucho más y con mayor regularidad para que se olviden los dos últimos años que ha firmado como jugador del Madrid. Otros, como Camavinga, ya parecen sentenciados, mientras que hay muchas dudas con el rendimiento que han ofrecido Asencio, Huijsen, Carreras, Mastantuono o Carvajal en diferentes momentos de la temporada.
El partido de vuelta ante el Bayern puede ser el punto de inflexión que necesita este proyecto, pero también puede darle la puntilla y provocar una revolución para intentar evitar una crisis mayor. Sea como sea, el Real Madrid se juega mucho más que el pase a las semifinales en el Allianz Arena.
El Asisa Joventut, a Atenas a por todas entre el Barça de Pesic y el de Xavi Pascual
Desde que se anuncia que una ciudad acogerá la final de una competición internacional de clubs, se inicia un triple proceso de especial ilusión especial en los aficionados y de movimiento en los medios de comunicación, lo que origina una mayor presión para el grupo.
Badalona será la sede de la Final Four de la FIBA Champions League del 7 al 9 de mayo en el Olímpic y la Penya se juega el miércoles sus opciones en la pista del AEK Atenas (18.30 h) en el tercer y definitivo duelo de cuartos para el que suspira por Ante Tomic y Simon Birgander.
La baja de los dos referentes interiores fue clave en el último cuarto del primer partido en Atenas (87-84), pero Dani Miret supo solventarlo en el segundo en Badalona (88-66). Además, el joven croata Michael Ruzic ha aprovechado la oportunidad y está brillando con luz propia.
Sin movernos del baloncesto, repasemos cómo vivió el Barça las dos Finales a Cuatro de la Euroliga que se disputaron en el Palau Sant Jordi y que acabaron con la primera Euroliga azulgrana y con una sonora decepción. Ambos servirán de ejemplo para el Asisa Joventut.
2003: EL ÉXTASIS CON PESIC
En enero de 2002, la Euroliga anunció que Bolonia acogería ese año la Final a Cuatro de la Euroliga y que Barcelona sería la sede en 2003. En el curso 2002/03 a las órdenes de Aíto García Reneses, el equipo no accedió a la F4 por el 'basket-average' con la Benetton, aunque ganó la Liga y la Copa.
Ese verano, Salvador Alemany (presidente de la sección) y el secretario general Antonio Maceiras apostaron por Svetislav Pesic, con Dejan Bodiroga y Gregor Fucka como fichajes estrella, quienes se unieron a los Navarro, Jasikevicius, Nacho Rodríguez y De la Fuente.
Pesic afrontó el reto con exigencia y máxima normalidad, convencido de que reinarían en el Sant Jordi, y al mismo tiempo, muy responsabilizado y sin lanzar nunca las campañas al vuelo. Ese carácter tan especial le sirvió para aglutinar toda la presión y liberar a sus jugadores.
El Barça no podía fallar en un Palau Sant Jordi repleto. El 9 de mayo de 2003 superó con ayuda arbitral al CSKA Moscú en 'semis' (76-71 con un espectacular 21+9 de Fucka) y al día siguiente llegó la primera Euroliga en azul y grana contra la Benetton (76-65 con 20 puntos del 'mago' Bodiroga). Curiosamente, el presidente era Joan Trayter (al frente de la Comisión Gestora).
2011: DECEPCIÓN CON XAVI PASCUAL
Xavi Pascual creó una máquina perfecta, al estilo de lo que después sería el Madrid de Pablo Laso. Con un gran Juan Carlos Navarro, Pete Mickeal, Ricky Rubio, 'Boni' Ndong o Erazem Lorbek, el Barça alzó en París su segunda Euroliga el 9 de mayo de 2010 (86-68 ante Olympiacos).
Un par de meses después, Turín se cayó y Jordi Bertomeu (presidente de la Euroliga) anunció en julio de 2010 que la Final Four de 2011 se disputaría en el Sant Jordi. El escenario era perfecto. Los blaugranas eran los campeones... pero el fichaje de Kosta Perovic avalado por Joan Creus salió rana.
El saber que podrían revalidar el título en Barcelona ejerció una presión añadida que acabó siendo fatal. El Barça fue tercero en el Grupo C con siete victorias y tres derrotas, pero fue una apisonadora un TOP 16 en el que acabó invicto con seis victorias.
El rival en cuartos fue el Panathinaikos, un equipazo con Diamantidis, Batiste, el exmadridista Fotsis o los exazulgranas Calathes y Sato. Los blaugranas ganaron el primer partido con un triple final de Diamantidis que no entró (83-84), pero perdieron el segundo (71-75) y los dos del OAKA (76-74 y 78-67). Al final, en el Sant Jordi venció el PAO de Obradovic (78-70 al Maccabi).
Las dos nuevas estrellas de la marcha española 'asustan' incluso a María Pérez
"Hay dos niñas que pueden hacer historia. Son buenísimas y tienen muchísimo carácter", comentó a SPORT una de las estrellas históricas de la marcha española. De eso hará tres o cuatro años. Eran Sofía Santacreu y Aldara Meilán, los nuevos iconos de la marcha española.
Ambas nacieron en 2006. La lucense Meilán ha iniciado su segundo año en Madrid a las órdenes de José Antonio Quintana (el primer entrenador del tetracampeón mundial extremeño Álvaro Martín) y la catalana Santacreu se entrena desde siempre con Alejandro Aragoneses.
"Los planes son los Juegos de Brisbane'32, pero... ¿Y si hacen obligatorio llevarlas a Los Ángeles?", preguntó SPORT en enero a Pepe Peiró en Madrid. "A ver, es que son muy buenas, pero tienen 19 años. Paso a paso. Nada de presión con ellas", respondió el director deportivo de la RFEA.
La historia de Sofía Santacreu es curiosa. Además del atletismo, siempre ha sentido pasión por la cultura y, con tan solo 14 años, aprovechó el confinamiento por el Covid para escribir "Entrena con Sofía" (Somos Libros), cuyos beneficios fueron para organizaciones benéficas.
Pasó lesionada parte de 2024, al igual que Aldara Meilán en 2025 casi recién llegada a Madrid. La barcelonesa cumplió 20 años en febrero y la gallega no cambiará el primer dígito hasta el 2 de octubre. El domingo maravillaron en su debut como internacionales absolutas.
Santacreu y Meilán se fueron a por el bronce en la media maratón de la Copa del Mundo en Brasilia con una mezcla de descaro, confianza e ilusión. Por detrás de la peruana Kimberly García León (32 años) y de la mexicana Alejandra Ortega (31).
Al final, la lucense fue bronce (1h:35.38) y la catalana, cuarta (1h:36.02), siendo clave para la plata de España con la renacida Lidia Sánchez-Puebla (21ª con 1h:41.09), una Antía Chamosa que no tuvo su día (23ª con 1h:41.38) y la veinteañera Griselda Serret (27ª con 1h:42.52).
María Pérez vibró desde tierras granadinas y les envió un mensaje de felicitación a través de la RFEA. Les dijo que "había salido a entrenar, porque no quiero que me ganéis". La cuádruple campeona mundial y oro olímpico en el relevo debutará el 23 de abril en el Gran Premio Cantones de La Coruña con los 20 km marcha del Europeo de Birmingham como gran objetivo.
La pupila de Jacinto Garzón añadió una curiosa despedida: "Nos vemos en Birmingham". La de Orce tiene más claro que nadie el talento de Aldara Meilán y de Sofía Santacreu, aunque tendrán que ganarse el puesto con Chamosa, Sánchez-Puebla, Serret y Raquel González. Una pena que la onubense Laura García-Caro vuelva a tener problemas físicos.
La histórica alineación de Simeone
El Atlético de Madrid firmó en su visita al Sevilla una de esas noches que dejan lectura más allá del resultado. El conjunto rojiblanco cayó derrotado (2-1), pero el foco estuvo también en la apuesta de Diego Pablo Simeone con un once inicial que presentaba una media de edad de 23 años y 289 días, el más joven que ha alineado en LaLiga desde su llegada al banquillo colchonero.
La decisión no fue casual. Con el decisivo partido de vuelta de los cuartos de final de la Champions League frente al FC Barcelona a la vuelta de la esquina, el técnico argentino optó por dosificar esfuerzos y dar protagonismo a futbolistas menos habituales. Una alineación que mezcló juventud, energía y oportunidad para varios jugadores que buscan reivindicarse en un tramo clave de la temporada.
Sin embargo, el plan no encontró recompensa en el marcador. El Sevilla supo aprovechar sus ocasiones para llevarse el triunfo y el Atlético, pese a la intensidad y el descaro propios de un equipo joven, acusó la falta de experiencia en ciertos tramos del encuentro.
Más allá de la derrota, el partido deja varias conclusiones para Simeone. Por un lado, la confirmación de que la cantera y los jugadores con menos minutos pueden competir y sostener al equipo en escenarios exigentes. Por otro, la evidencia de que el salto competitivo aún requiere tiempo y rodaje para muchos de ellos.
El técnico argentino, fiel a su filosofía, priorizó el objetivo mayor: llegar en las mejores condiciones posibles al duelo europeo ante el Barcelona. Una cita que marcará buena parte de la temporada rojiblanca y para la que el descanso de los habituales titulares puede resultar determinante.
Así, el tropiezo en Sevilla se entiende en clave estratégica. El Atlético sacrificó presente en Liga para apostar por un futuro inmediato en Europa, confiando en que la frescura de sus piezas clave marque la diferencia cuando más importa.
