Van der Poel recompensa al Tour con un triunfo de calidad
Vale la pena luchar contra el calor endemoniado porque Mathieu van der Poel apareció por el Tour, llamó a la puerta de la carrera y se abrió de par en par. No es lo mismo, no señor, que gane él a que lo haga un corredor más clandestino, flor de un día. Van der Poel es un grande y es también el nieto de Raymond Poulidor. Por eso, aunque corra con la bandera neerlandesa en el dorsal, es uno más entre los franceses que aguantan con gallardía las temperaturas asfixiantes del Macizo Central.
Cuando se fuga Van der Poel es para ganar, no para hacer el ganso. Y si cualquier ciclista, aunque sea Tom Pidcock, resiste sus demarrajes lo tiene claro: caerá en el intento y sólo podrá ser testigo del triunfo de uno de los mejores ciclistas de la actualidad. Hasta se ganó la palmada y compartir un ‘selfie’ en la meta de Ussel con Tadej Pogacar que decidió disputar en la retaguardia la novena etapa, recortada 30 kilómetros por el calor. tbzikra.org
Van der Poel ha llegado. No se le vio por Barcelona ni por Catalunya, ni después cuando apareció el llano superado el obstáculo del Tourmalet porque no andaba fino. Pero el sábado, mientras Tim Merlier sacaba la nariz por Bergerac, ya se vio otra cosa. Lanzó como está escrito a Jasper Philipsen en el esprint decisivo. Si el belga cayó derrotado no fue por culpa del astro del ciclocrós, las clásicas, el gravel y lo que se ponga por delante.
Despertó el Tour con Van der Poel. Andaba dormida la carrera porque un esprint está bien, pero dos de seguidos en etapas que no pasa gran cosa, es demasiado. No se puede desaprovechar el Tour porque la gente, los que sudan en las cunetas tanto o más que los corredores, tienen ganas de batalla, de ver a Van der Poel destrozar la fuga de ocho corredores, en la que estaba un voluntarioso Pablo Castrillo. Quedaban 25 kilómetros y sólo la mitad de fugados resistió la primera embestida del neerlandés con sangre francesa.
¡Ah! Pidcock. Se desespera el ciclista británico porque no le entra la marcha deseada. Saca el pie del pedal y se lía a zapatazos con el cambio. Anda Van der Poel por delante y tiene fuerzas para seguirlo. A golpes arregla la bici, pero no son suficientes para responder luego en el combate por la victoria.
Van der Poel se lo carga todo. Delante es el que lleva el peso de la fuga. Detrás no vale de nada el empeño del Lidl Trek de Juan Ayuso para pillarlo y darle en bandeja una segunda victoria a Mads Pedersen.
Un Macizo Central sin grandes cuestas, repechos que le van como anillo al dedo, es el paraíso para Van der Poel. Se mueve con elegancia encima de la bici. Se siente feliz cuando lo reconocen en las cunetas y chillan su nombre. Vale la pena sufrir el azote del sol. No baja el termómetro de los 34 grados y hay que estar horas sufriendo cuando no hay ni una sombra. Pogacar dice luego que si tuviera poder él no haría carreras en sitios calurosos.
Van der Poel siempre va el primero, el que más y mejores relevos da porque sabe que va a ganar, que va a lograr una tercera victoria en el Tour, en recuerdo del abuelo, el que peleó con Jacques Anquetil y Eddy Merckx, testigo de dos épocas, para caer siempre vencido y no vestir nunca el jersey amarillo, que el nieto ya se puso en 2021 y 2025.
Pero los genes, reforzados por el padre del artista, Adrie van der Poel, han creado un ser superior sobre la bici en etapas como la de este domingo. Adrie fue un buen esprínter y clasicómano hace 40 años. Ahora, el hijo toma el relevo y gana en el Tour, en San Remo, en Flandes, en Roubaix y ejerce de Pogacar cuando el barro, la arena y la tierra reemplazan al asfalto en las pruebas de ciclocrós.
Cuando el abuelo vivía trataba de no perderse ninguna carrera de Mathieu. Dejó un buen heredero sobre la tierra. Alguna vez lo gana Pogacar, pero él responde y lo derrota, tal como sucedió el año pasado en la llegada del Tour a Boulogne sur Mer. ¡Menudo esprint! Fulminó al esloveno.
Medias de lencería
En ruta hacia Ussel, paisajes verdes, por ahora, aprieta el calor. Van der Poel, como el resto de los corredores, se acerca de vez en cuando el coche de su equipo. Le entregan un trozo de media, prenda de lencería, llena de hielo. Se lo coloca sobre la espalda. El hielo se derrite poco a poco y sale un agua fresquita a través de la media. Alivia cuerpo y alma, camino de una victoria antológica.
Este lunes descansa el Tour. Día de poco ajetreo en la bici y aire acondicionado en el hotel, los que tienen la fortuna de tenerlo al alcance del mando a distancia. El martes retorna la competición con una etapa en la que se intercambiarán los papeles: Van der Poel pasará a la retaguardia y Pogacar estará atento en un desenlace previsible entre las figuras de la clasificación general. Lunes al sol.
El primer destello de calidad de Sergio de Larrea en la NBA: Brutal asistencia ante los Lakers
Sergio de Larrea todavía está carburando con los Dallas Mavericks. El exbase de Valencia Basket lleva dos partidos en la Summer League y ya ha acumulado una cantidad de minutos que le están permitiendo adaptarse poco a poco a su nuevo equipo y al baloncesto americano. La madrugada del sábado a domingo disputó 28 minutos ante Los Angeles Lakers y en los primeros minutos de partido mostró un detallazo de calidad que pronto inundó las redes.
Larry es un jugador muy polivalente, que no necesita meter 20 puntos todas las noches para ser diferencial. El vallisoletano tiene ese estilo de base 'old school', inteligente con el balón y con una visión de juego de las que hacen mejores a todos sus compañeros. Y fue precisamente una magistral asistencia su carta de presentación en el segundo partido de la liga de verano para los Mavs. El partido acababa de comenzar y De Larrea se sacó de la manga un alley oop descomunal a su compañero Kaodirichi Akobundu-Ehiogu.
Discreto pero eficiente
Aunque fue discreto en cuanto a anotación, De Larrea completó un partido eficiente, sin apenas fallos en el tiro y haciendo un poco de todo en cancha. En 28 minutos anotó 5 puntos, capturó 3 rebotes, repartió 4 asistencias, robo 2 balones y puso un tapón. El partido acabó con una contundente victoria de los Lakers.
Los Mavericks vuelven a jugar la madrugada del lunes al martes contra los Memphis Grizzlies de Cameron Boozer, número 3 del último Draft y uno de los rookies que mejores sensaciones está ofreciendo en esta Summer League. El interior, hijo del mítico Carlos Boozer, ha llegado a la liga con un físico completamente preparado para 'pegarse' ya con los más grandes y esta firmando actuaciones destacables.
Valentino Rossi vuelve a subirse a la Yamaha y desata la nostalgia
El emblemático Festival de la Velocidad de Goodwood que se celebra anualmente en los jardines de Goodwood House West Sussex (Inglaterra) ha dejado una imagen que ha desatado la nostalgia entre los aficionados a MotoGP. El evento ha contado este 2026 con la presencia de uno de los grandes nombres del mundo del motor, Valentino Rossi, para competir en el Festival of Speed donde también estuvo el piloto de Fórmula 1, Lando Norris. Ambos acapararon los focos el viernes al aparecer juntos al balcón principal del edificio de Goodwood.
El italiano, además, ha tenido tiempo de revivir viejos tiempos y aparecer en Goodwood con la emblemática YZR-M1, la que pilotó en la temporada 2020 del Mundial de MotoGP, su última como piloto del equipo oficial de la fábrica de Iwata, antes de fichar por el satélite, el Petronas SRT en 2021, curso en el que anunció su retirada, poniendo el broche a 25 años de trayectoria, un total de nueve títulos mundiales, más de 400 carreras, 115 victorias, 235 podios y 65 poles.
Junto a Yamaha, Il Dottore conquistó cuatro de sus títulos mundiales, los de 2004, 2005, 2008 y 2009, cerrando así una de las épocas más exitosas de la fábrica nipona en el campeonato.
La instantánea fue posible gracias a una acción conjunta entre Yamaha y Monster Energy, el que fuera patrocinador del equipo durante la época del #46 y que continúa siéndolo actualmente para el equipo oficial de Yamaha de Fabio Quartararo y Alex Rins. Era la primera vez que el de Tavullia se subía a esa icónica moto y el sonido al dar gas atrajo todas las miradas.
"Eso es @ValeYellow46 de vuelta en la YZR-M1 por primera vez desde su retiro. Gracias a Monste rEnergy por hacer posible esta reunión, y al increíble público de Goodwood por recordarnos por qué el automovilismo es incomparable con cualquier otra cosa. Para siempre una leyenda. Siempre familia", apuntaba el emotivo mensaje que Yamaha le dedicó al emblemático #46.
"Estoy muy feliz y orgulloso de volver a Goodwood, ya que ha pasado algo más de diez años desde la última vez que estuve aquí. Siempre es un evento especial y un fin de semana muy único. Es bastante impresionante lo grande que se ha vuelto este evento, así que es genial estar aquí por todos los aficionados. Además, pilotar mi M1 siempre es fantástico, por lo que es genial volver a rodar de nuevo. Yamaha ha sido una parte enorme de mi vida, así que siempre es emocionante cuando nos reencontramos, y hacerlo con mi YZR-M1 de 2020 hace que la ocasión sea todavía más significativa", explicó Valentino, quien no había participado en el Festival desde la edición de 2015, cuando ya era piloto de Yamaha.
El centrocampista Jimmy Suárez, nuevo jugador de la SD Huesca
El asturiano Jimmy Suárez es nuevo centrocampista de la SD Huesca. El medio, de 29 años, llega procedente del AEK Larnaca de Chipre y ha firmado para las dos próximas temporadas.
La gran mayoría de su trayectoria futbolística pasa por el Real Oviedo, donde se incorporó en edad juvenil. Tras una temporada cedido al Astur, equipo también ovetense, regresó al Real Oviedo en la 2016-2017 como jugador de su filial en Tercera División.
Tras dos brillantes temporadas da el salto al primer equipo en la 2018-2019, de la mano de Anquela, extécnico de la SD Huesca incorporándose a la dinámica de entrenamientos y acabando la temporada siendo titular en tres partidos. Esto le permite hacerse un hueco en el equipo como profesional y renovar hasta 2024. Se convierte en una pieza importante en ese tiempo, llegando a ser uno de los capitanes.
Una vez finalizado su contrato, da el salto al fútbol internacional, fichando por el AEK Larnaca de la primera de Chipre, participando en Conference League y Europa League.
"Mediocentro de perfil más defensivo, destaca por su buen posicionamiento y su capacidad de recuperación. De esta manera, aportará solidez a la pizarra de Raúl Jardiel, poniéndose a sus órdenes ya en este arranque de la pretemporada", dijo el club.
Con esta incorporación continúan los fichajes en la SD Huesca. Además de Jimmy han llegado Djetei, Iván Rodríguez, Luismi Redondo, Pascu Alba, Quique Fornos, Víctor García, Rafa Tresaco, Ander Gorostidi, Sergi Armero y Gianfranco Gazzaniga. Además, ha promocionado Marc Aznar del filial, se ha renovado a Jaime Escario y a Sergi Enrich y siguen Diego Aznar y Óscar Sielva, por lo que Raúl Jardiel tiene una buena base para comenzar la pretemporada. También están Willy Chatiliez, Álex Fita y Raúl Alarcón, que estaban cedidos y volvieron.
