El Monbus Obradoiro ha encontrado en su masa social el primer gran impulso de la temporada 2026-27. El club compostelano anunció que más de 4.500 personas renovaron ya su abono, una cifra que confirma la fidelidad de la afición pese a que el proyecto deportivo todavía se encuentra en fase de construcción y sin incorporaciones anunciadas hasta el momento.
La campaña de abonados abrió este miércoles una nueva fase, destinada a las altas de nuevos socios, y lo hizo con una respuesta notable. Después de completar el periodo reservado a las renovaciones, la entidad permitió ya la entrada de nuevos aficionados interesados en ocupar las localidades disponibles en el Multiusos Fontes do Sar, en una ventana que llega con una acogida muy positiva y que refuerza la sensación de que la grada seguirá siendo uno de los grandes activos del Obradoiro.
El dato resulta especialmente significativo por el contexto en el que se produce. El club no ha activado aún el capítulo de fichajes y, por ahora, las únicas noticias deportivas del verano han llegado en forma de renovaciones. La plantilla continúa tomando forma con cautela, mientras la dirección deportiva trabaja en un mercado complejo y la afición mantiene su compromiso con el proyecto incluso antes de conocer la configuración definitiva del equipo.
La respuesta de los abonados vuelve a poner de manifiesto el peso del Obradoiro en Santiago y el vínculo construido durante las últimas temporadas entre el club y su gente. Sar se ha convertido en mucho más que un escenario de competición: es uno de los grandes puntos de encuentro del deporte compostelano y una de las señas de identidad de una entidad que, incluso en momentos de incertidumbre, sigue encontrando respaldo en su base social.
El listón de las 4.500 renovaciones supone, además, una base sólida para afrontar el siguiente tramo de la campaña. A partir de ahora, el club tratará de sumar nuevos abonados y de consolidar una masa social que volverá a ser determinante en una temporada exigente. La buena respuesta inicial en la apertura de nuevas altas invita al optimismo y confirma que existe apetito de baloncesto en la ciudad.
En paralelo, el foco deportivo seguirá puesto en los próximos movimientos de la dirección general y deportiva. La ausencia de fichajes, por el momento, mantiene la atención centrada en el mercado y en los perfiles que puedan completar un equipo llamado a competir con ambición. Mientras tanto, el club ya cuenta con una certeza: antes incluso de que lleguen las primeras caras nuevas, la afición ha vuelto a responder.
La campaña llega, además, en un momento en el que el club necesita transformar la ilusión de la grada en estabilidad. Cada renovación supone una muestra de confianza y cada nueva alta, una señal de que el Obradoiro conserva capacidad de arrastre en la ciudad. Con el verano todavía por delante y con la plantilla pendiente de novedades, el respaldo social aparece como el mejor punto de partida para una temporada que ya ha empezado a jugarse en las oficinas y en las taquillas del Sar.