Neymar Jr. fue un actor secundario, y de los malos, durante el Mundial 2026, donde transitó con más pena que gloria: llegó lesionado y salió por la puerta de atrás después de jugar solo 37 minutos.
La 'torcida' y la prensa brasileña lo han crujido a críticas. Hay el convencimiento de que fue un error que Carlo Ancelotti lo convocara y lo hiciera jugar en la recta final del encuentro contra Noruega, en los octavos de final, cuando Haaland, con un doblete, envió a la Canarinha a casa de una forma tan precoz que no se veía desde Italia 90.
Acostumbrado a monopolizar toda la atención, el '10' lloró teatralmente sobre el césped del MetLife Stadium, en Nueva Jersey, cuando se confirmó el KO de la Seleção. Fue consolado por Raphinha, el portero Alisson y algunos otros compañeros. Luego, anunció que su ciclo con la 'amarelinha', que había arrancado en agosto de 2010, finalizaba allí, que dejaba la Seleção. La noticia acabó teniendo más impacto fuera de Brasil que entre sus compatriotas, muy enojados por la eliminación y por la mala imagen dejada por el equipo de Ancelotti.
Adiós a Brasil, ¿y ahora qué?
Neymar tendría ahora que reintegrarse a la disciplina del Santos, con quien tiene contrato hasta finales de diciembre. Sin embargo, se ha cogido unos días libres, de vacaciones, y se ha ido con su familia a Orlando (Florida), sin importarle demasiado que su equipo ya tenga el primer compromiso el próximo jueves 16 de julio, incluso antes de la final del Mundial, en el estadio del Botafogo, en partido de la 19.ª jornada del Brasileirão. El encuentro se ha adelantado porque la semana siguiente el Peixe tiene la ida del playoff de los octavos de final de la Copa Sudamericana, donde se enfrentará a Universidad Central, de Ecuador.
El portal UOL ha explicado que Neymar no tiene claro qué va a hacer a partir de ahora con su carrera. Es más, según este medio brasileño, el 'craque' se plantea todos los escenarios, incluso retirarse del fútbol profesional de forma inmediata.
Será el propio jugador quien decidirá lo que va a hacer y su entorno personal y profesional, léase su padre, que es quien gestiona su carrera y sus derechos de imagen, lo respetará. De momento, 'o pai do craque' ya ha pedido en las redes sociales que siga jugando.
Las otras dos opciones serían reincorporarse a la disciplina del Santos y cumplir su compromiso firmado hasta diciembre, y la otra, dejar el fútbol brasileño y recalar ahora en una liga menos competitiva que le exija menos físicamente. Aquí surge como alternativa la MLS estadounidense.
Está perdiendo apoyos
Neymar Jr., pues, vuelve a protagonizar un culebrón. A medida que vayan pasando los días, irá en aumento la expectación con relación a sus próximos pasos profesionales.
A sus 34 años, el ex del Barça y PSG vive un calvario de lesiones musculares desde que se recuperó de la rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda, que se produjo en octubre de 2023, jugando con Brasil en Montevideo contra Uruguay. La última de ellas se la produjo, en el gemelo de la pierna derecha, un día antes de que Ancelotti diera la lista para el Mundial. Con la complicidad del Santos, escondió la gravedad del percance, que no era un edema sino una rotura de grado 2, que lo dejó un mes de baja, por lo que se perdió los dos amistosos de preparación y los dos primeros compromisos mundialistas de la Seleção.
En Brasil hay un hartazgo con Neymar Jr. Fue al Mundial por la presión popular y de los pesos pesados del vestuario —Casemiro, Marquinhos y Danilo—, que pidieron a Ancelotti su convocatoria. A posteriori, ha quedado claro que fue un error histórico. No estaba ni física ni mentalmente preparado. Su actuación contra Noruega fue un despropósito y, en lugar de sumar, acabó perjudicando el rendimiento colectivo de su selección, por mucho que transformara un penalti, que acabó siendo testimonial.