Brahim Díaz, la estrella del Marruecos que este jueves desafía a la favorita Francia en los cuartos de final del Mundial 2026, tiene dos objetivos: romper la barrera de las semifinales de la Copa del mundo para los Leones del Atlas y seguir en el Real Madrid 2026/27.
Brahim, que ha dejado atrás la pesadilla de la final de la Copa África, en la que quedó señalado tras fallar un penalti decisivo, vuelve a ser considerado el alma ofensiva de la selección de Mohamed Ouahbi, que en ausencia de su lesionado golador Ismail Saibiri confía en la creatividad y el juego entre líneas de Díaz para intentar derribar a un coloso como es la Francia de los Mbappé, Dembélé, Olise, Doué o Barcola.
No tanto por los goles que puede aportar el mediapunta madridista nacido en Málaga, sino por las 4 asistencias de gol que ha repartido hasta el momento a sus compañeros en la Copa del Mundo. "Es un jugador muy, muy grande, nos va a aportar mucho. Espero más de él porque es uno de mis mejores jugadores y vamos a darle el apoyo y la confianza que necesita para que rinda", lo defiende Ouahbi.
También está al alza su cartel en el Santiago Bernabéu. José Mourinho quiere mantener a Brahim Díaz en la plantilla, pues el delantero blanco viene de completar su mejor temporada en el Real Madrid favorecido por las bajas como Rodrygo, y los cambios de entrenador con líos incluidos. No tanto por sus goles, 2 en 42 partidos (1.680 minutos de juego) sino por esa visión de juego que le permite dar el último pase al compañero (9 asistencias).
El marroquí no quiere salir del Madrid pese a los cantos de sirena que le llegan de la Premier y de Italia, con la Juventus a la cabeza. A punto de cumplir 27 años (3-08-1999) su intención es sentarse con los dirigentes madridistas para prolongar su contrato que expira en 2027 hasta el 30 de junio de 2030.
Brahim piensa que a pesar de estar en una plantilla plagada de estrellas como es la del Real Madrid, ha aprovechado el escaparate del Mundial 2026 para confirmar que tiene el talento y la calidad para competir con los mejores y ser titular indiscutible en el conjunto blanco. Sin duda, tumbar a la Francia de sus compañeros Tchouaméni y Mbappé sería un argumento de peso para convencer de ello a Mourinho.