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Infantino, uno de los ‘verdugos’ del Málaga CF de Champions

Es el hombre queda está en boca de todo el mundo: Gianni Infantino, actual y cuestionado presidente de la FIFA. Su mando al frente del organismo internacional está más en duda que nunca y ya hay movimientos para intentar ‘moverle’ la silla en las elecciones de 2027 tras todos los escándalos y sospechas de corrupción que le rodean, sobre todo a raíz del último Mundial y de su intento fallido de vender a inversores privados participaciones del mejor y más seguido torneo del planeta.

Infantino lleva más de 25 años ligado al mundo de fútbol a través de diferentes cargos. El suizo es máximo mandatario del organismo que rige el fútbol internacional desde 2016, pero antes ya tuvo una dilatada trayectoria en otros cargos. Llegó a la UEFA a principios de siglo y fue escalando hasta llegar a ser su secretario general entre 2009 y 2016, hasta que dio el salto a la FIFA. Y justo en esa época en la que Infantino era una de las cabezas visibles de la UEFA, liderada por entonces por Michael Platini, llegó una histórica sanción al Málaga CF, al que privó de competir en Europa por una temporada pese a ganárselo en el campo.

Sanción histórica

El Málaga CF estaba afrontando su primera y hasta ahora única participación en la Liga de Campeones cuando los desmanes de Al-Thani al frente de la entidad empezaron a destrozar un proyecto que llevó a los blanquiazules a las mayores cotas europeas en solo dos temporadas. La desastrosa gestión del catarí al frente de la entidad llevó al club a tener que asumir una sanción sin competir en Europa pese a ganárselo sobre el verde. La UEFA sancionó, el TAS ratificó y el equipo dirigido por aquel entonces por Manuel Pellegrini se quedó sin poder competir en la Europa League 2013/14 pese a quedar sexto en LaLiga y ganarse su plaza por vía deportiva.

La UEFA, de la que Infantino era secretario general y tenía una gran cuota de poder, actuó con dureza contra el Málaga. Seguramente con la firmeza que no hubiera tenido con grandes clubes europeos que hubieran estado en una situación similar. El Málaga, con Al-Thani como gran culpable, fue ‘cabeza de turco’ y la UEFA ejemplarizó con él. Era mucho más fácil que con cualquier gigante con solera en el fútbol europeo.

El escándalo de Dortmund

Cuando llegó la sanción de la UEFA de Platini e Infantino, el Málaga CF seguía en plena competición en la Champions League. Y semanas después de conocerse la decisión de UEFA de excluir a los blanquiazules de las competiciones europeas por una temporada, llegó una dolorosísima e injusta eliminación del máximo torneo continental tras un escandaloso arbitraje del escocés Craig Thomson en Dortmund. Esa herida ya está cicatrizada después de 13 años, pero es imposible olvidar esas imágenes del gol de Santana en el tiempo de descuento, con cuatro jugadores rivales en fuera de juego, que dejó al Málaga sin jugar unas históricas semifinales de Champions. Pellegrini fue claro al respecto tras la eliminación: «No pudimos o no quisieron que pasáramos. Un equipo sancionado no podía estar en semifinales». Al-Thani, en su mundo paralelo, acusó a la UEFA de «racismo».

El club de Martiricos se quejó amargamente de lo que fue una eliminación injusta, condicionada por una lamentable actuación arbitral contra un equipo ya sancionado por la UEFA. E Infantino dejó unas declaraciones que encendió aún más a la parroquia blanquiazul: «Si un equipo pierde en el minuto 93, está claro que hay un poco de decepción y tal vez se dicen algunas cosas que no hay que decir, o que en realidad no piensan. El arbitraje ha sido excelente este año en la Liga de Campeones». 13 años después, y comprobando con los últimos hechos la catadura moral del personaje, no extrañan las palabras del por entonces secretario general de UEFA.

Infantino, señalado

El presidente de la FIFA ya fue señalado durante el último Mundial 2026 por el trato de favor con Estados Unidos al dejar en suspense una tarjeta roja a Folarin Balogun, estrella del combinado norteamericano, para que pudiese jugar los octavos de final del torneo frente a Bélgica. Infantino tuvo que salir al paso para desmarcarse de tal decisión. Y tras el torneo explotó la ‘bomba’ definitiva que ha llevado al mundo del fútbol a decir ‘basta’. Quiso vender a inversores privados parte del negocio del Mundial, sin demasiada transparencia, y diversas federaciones continentales, con la UEFA de Ceferin como mayor opositora, consiguieron frenar recientemente sus intenciones.

Todas estas polémicas han derivado en que su continuidad al frente de la FIFA está más en cuestión que nunca y el próximo año deberá enfrentarse a una reelección donde pueden surgir otros actores que le peleen el cargo y se dé un cambio absoluto de rumbo. La UEFA, a la que un día perteneció, está por la labor de que eso ocurra.

Fuente original: www.sport.es →