"Tenemos que aprovechar al máximo el partido, porque será el único amistoso de toda la pretemporada", decía Aleksander Sekulic a la prensa catalana en Encamp antes del duelo del domingo contra el MoraBanc Andorra. "Vamos por el buen camino", dijo el esloveno tras la victoria por 95-101 en la prórroga (88-88).
"Que nadie piense que vamos a estar a tope ahora. Estamos construyendo un edificio y eso nos va a llevar mucho tiempo", comentaba Tyrese Martin a SPORT en una entrevista exclusiva que verá la luz en breve. Son dos resúmenes perfectos para explicar lo que se vio en tierras andorranas y lo que puede esperarse del equipo.
Debe ser la primera vez en la historia reciente que el Barça presenta 11 caras nuevas e incluso hay otra en el 'tintero', la de ese pívot diferencial para el que hay dinero en caja y ninguna prisa. Eso sí, será un fichaje no extranjero, ya que el tener que descartar a uno en la Liga Endesa podría lanzar el mensaje de que la prioridad es solamente Europa.
Lo primero es que será un equipo divertido. El nuevo estilo de juego estará marcado por el músculo, por la velocidad, por el juego en transición, por la defensa intensa y por un ritmo que irá más acorde al baloncesto actual que el de la pasada temporada, cuando toda la columna vertebral del equipo estaba por encima de los 33 años.
Tyrese Martin (16 puntos con 4/8 en triples) se mostró en la primera parte como un finalizador estelar, una mezcla entre la explosividad de Mike James y el talento en el tiro de un Kyle Kuric que rayó a gran nivel el domingo con el Andorra. En la segunda parte estuvo más desconectado, pero debe ser uno de los líderes en anotación.
Otra de las sorpresas más agradables fue Olivier Nkamhoua (14 puntos y 8 rebotes), un 'cuatro' que recuerda a Oscar da Silva, pero muy mejorado. El finlandés es más potente y mejor en el rebote. También destacó en la prórroga un Umoja Gibson (seis puntos y seis asistencias) que destaca por su defensa asfixiante y por sus penetraciones pese a estar en 1,85.
Con 13 puntos y 11 rebotes, Joel Parra parece ahora más 'cuatro' que 'tres' y será clave si termina de afinar la puntería desde el triple (3/8). Cumplió de sobras Olek Balcerowski, quien impuso sus 219 centímetros y acabó con nueve puntos y cuatro rebotes (dos en ataque), al igual que un poderosísimo Josh Nebo con nueve puntos, seis rebotes y sensación de dominio bajo el aro.
Stanley Umude fue letal cuando cogió el ritmo (es un Myles Cale muy mejorado) y acabó con 15 puntos (17% en triples), Darío Brizuela estuvo mal en la primera parte y brillante en la segunda, con nueve puntos seguidos. Juan Núñez debe ir cogiendo el ritmo (dos puntos y tres asistencias) y Justin Robinson no estuvo cómodo (cuatro puntos con siete tiros).
Por último, el recién llegado Justin Minaya y el canterano Agustín Ubal apenas tuvieron minutos, lo mismo que el jovencísimo Mohamed Dabone. A todo ello hay que unir que el capitán Kevin Punter no jugó por un tema de cargas, que Yoan Makoundou no lo hizo al faltarle entrenamientos y que uno de los pesos pesados, Tosan Evbuomwan, se recupera de un problema de hombro.
Los puntos a trabajar
El partido ofreció una pléyade de aspectos que deberán trabajarse en los entrenamientos. El primero es el gran peligro que suele ir de la mano de estos estilos tan radicalmente veloces: las pérdidas. El Barça acabó con 16, de las cuales cuatro fueron de Robinson y tres de Parra y de Brizuela. Ahí las claves son los entrenamientos y la paciencia.
Otro detalle importante es el qué hacer cuando el contraataque y la transición rápidas no son posibles. De hecho, ahí estaba el gran punto débil del Barça de balonmano revolucionario que implantó Xavi Pascual. Ante el MoraBanc Andorra, faltaron ideas a medida que los ataques se alargaban y ahí toca profundizar con el paso de los partidos.
Con tantísimos fichajes, las sinergias tienen que irse construyendo desde el vestuario, creando complicidades entre jugadores que se vieron por primera vez hace siete días. Ese trabajo y esa coordinación irán ayudando a pulir el tema de las pérdidas, pero también cómo interpretar los bloqueos directos o, por ejemplo, si Josh Nebo continúa directo hacia el aro o va por la derecha.