Más allá de la derrota ante el Racing del Santander, el CD Castellón sufrió dos secuelas importantes debido al sibilino arbitraje de Lax Franco, que terminó desquiciando a la grada y al conjunto albinegro. En desacuerdo con las expulsiones del lateral derecho Jeremy Mellot y Pablo Hernández, el CD Castellón recurrió ambas tarjetas rojas. Sin embargo, el Comité de Disciplina de la Real Federación Española de Fútbol mantiene las sanciones impuestas: un partido de suspensión para el jugador francés y dos partidos para el técnico albinegro. El lateral derecho se perderá el duelo de este sábado ante la Real Sociedad B, mientras que Pablo tampoco estará en el banquillo en Gijón, la siguiente jornada ante el Sporting.
Los argumentos del Castellón.... rechazados
El club albinegro había recurrido ambas expulsiones. En el caso del lateral francés, consideraba que la acción interpretada como ocasión manifiesta de gol siendo último hombre se produjo en una zona muy alejada del área: "El C.D. Castellón, S.A.D. solicita dejar sin efectos disciplinarios la tarjeta roja, alegando que la acción que conlleva la expulsión no se puede considerar que evitase una ocasión manifiesta de gol".
Respecto a Pablo Hernández, expulsado según el acta, por dirigirse al árbitro con la frase “Esto es una vergüenza”, la entidad castellonense argumentó lo siguiente: "El C.D. Castellón, S.A.D. solicita dejar sin efectos disciplinarios la expulsión de D. Pablo Hernández Domínguez, alegando que la expresión pronunciada se incardina dentro del contenido esencial del derecho fundamental a la libertad de expresión, y que en ningún caso puede recogerse dentro del concepto de menosprecio o desconsideración". Sin embargo, ambas han sido rechazadas y no podrán estar ante la Real Sociedad B.