Dar bandazos y hacer movimientos por necesidad inmediata no suele traer consigo grandes resultados, pero como en el mundo del baloncesto nada se puede dar por sentado, todo es propenso a romperse. El HLA Alicante arrancó la temporada con unas sensaciones que hacía tiempo que no se veían y esto hizo que el Pedro Ferrándiz pudiese disfrutar con los suyos jornada tras jornada. Tanto plantilla como afición se veían capaces de vencer a los más grandes, pero cuando mejor parecía estar la entidad, empezaron a aparecer las vacas flacas.
El 2025 cerró el telón para el HLA con diez victorias en doce encuentros. Todo era de color de rosa y la temporada apuntaba a ser histórica, pero el 30 de diciembre llegó el primer jarro de agua fría. Una jugosa oferta hizo que Jordan Walker abandonase la ciudad alicantina para emprender nuevos retos y sin tiempo para lamentarse, el club anunció la llegada de Eddy Polanco como sustituto del escolta que tan bien le estaba funcionando a Rubén Perelló.
Era un gran revés, pero no había otra que seguir adelante en una temporada que, pese a todo, seguía siendo histórica. Todo lo bueno que trajo consigo el 2025 desapareció en el 2026. Las cinco derrotas consecutivas para abrir el año modificaron una hoja de ruta que estaba funcionando a la perfección. La intensidad durante este tramo bajó al igual que el acierto y poco a poco se empezaron a buscar culpables. El físico de Larsen no estaba en su mejor momento y Eddy Polanco, pese a tener una actuación monstruosa ante el Leyma Coruña, no estaba haciendo olvidar a Jordan Walker.
El equipo no funcionaba como venía siendo habitual y el primero en caer fue Tucker Richardson. El 20 de febrero la entidad anunció que ambas partes rescindían el contrato que les unía hasta la finalización de la presente campaña. Al igual que el resto de la plantilla, el nivel del estadounidense bajó y su principal virtud, la defensa, había dejado de ser tan exitosa respecto al arranque de temporada. El acierto en ataque tampoco tenía nada que ver y, pese a ser un gran activo para Perelló, su periodo en el conjunto lucentino llegó a su fin.
En el apartado de salidas, después de Richardson llegó el turno de Sebastian Aris. El base sueco era uno de los preferidos por la afición y su huella en Alicante era más que positiva. Según desveló el club en el comunicado, esta desvinculación fue decisión del propio jugador en un movimiento estrictamente deportivo. A día de hoy defiende los colores del Melilla, antepenúltimo en la categoría de plata del baloncesto español.
Llegadas
El primer movimiento invernal fue Polanco y, tras él, han llegado tres más. El nueve de febrero, el HLA Alicante anunció una incorporación de garantías, Sander Hollanders, un escolta de 1,94 metros procedente del Básquet Girona y con experiencia internacional. En su debut ante el Fuenlabrada dejó 13 puntos y ante el Menorca, ya de titular, contribuyó con otros siete.
El uno de marzo aterrizó en Alicante Yasiin Joseph, un base con gran trayectoria universitaria. Posteriormente, se convirtió en un trotamundos con experiencia en Canadá, Francia, Hungría, Alemania, Holanda y Alemania. En busca de encontrar su mejor versión, el HLA apostó por él gracias a su visión de juego, capacidad de generación ofensiva y solidez defensiva. Sin desvelar su punto fuerte y considerando que se le dan muy bien varios aspectos como pasar, cortar líneas de pase o tirar, se ha presentado ante la hinchada lucentina con la ilusión por las nubes.
Por último, Jordan Bone cierra la nómina de incorporaciones. El base, formado en la Universidad de Tennessee, fue seleccionado en el Draft de la NBA de 2019 en el puesto 57 y posteriormente defendió los colores de los Detroit Pistons y Orlando Magic. Con su llegada, el club tratará de crecer con el objetivo de recuperar las sensaciones de principio de temporada.
Con el duelo ante el Leyma Coruña en el horizonte, el HLA Alicante se enfrenta a este decisivo tramo final de temporada con un reto por partida doble. Por un lado, el domingo deberá recuperar sensaciones ante un equipo que solo ha caído una vez en 21 partidos y comanda la clasificación con puño de hierro. Por el otro y pese al mal momento, el objetivo sigue siendo el "play-off", por lo que todo cuenta y no hay tiempo para lamentos.