El GP de Australia que se disputa en el circuito de Melbourne abrirá la incierta temporada 2026 en la que Aston Martin tiene mucho trabajo por delante. Especialmente crítico con el AMR26 se ha mostrado Lance Stroll, compañero de Fernando Alonso, durante la pretemporada, y el canadiense se mostró firme en sus sensaciones durante la primera rueda de prensa oficial del año.
El monoplaza de la casa de Silverstone, el primero de la era Newey, se presenta a la cita inaugural con muchas carencias, entre ellas las vibraciones que produce el motor Honda y que afectan a diversos elementos del coche, entre ellos la estabilidad del propio piloto. "No sé cómo se podría comparar. Supongo que simplemente es como si te electrocutas en una silla o algo así, no está muy lejos de eso", comentó Stroll al respecto de esas molestas vibraciones.
El piloto de Aston Martin insistió en que las vibraciones son uno de los problemas principales en el AMR26 y que en los test celebrados en Bahréins, "eso nos limitaba, no solo desde el punto de vista físico del piloto, sino también en todo el coche". Según Stroll, el monoplaza "se desmoronaba con ese nivel de vibraciones", y eso es algo que "no es bueno para el motor, tampoco es bueno para el coche, incluidos los humanos".
Bajar la cabeza y trabajar
Pese a esos problemas, el canadiense quiso poner un punto positivo a la situación y aunque es consciente de que tienen que ponerse "al día", está convencido de que "lo conseguiremos". "Creo que tenemos algunas ideas y ya veremos", zanjó.
Respecto al estado general del coche, reconoció que en el equipo no están "contentos", y que quieren "ser más competitivos, pero lo único que podemos hacer es bajar la cabeza, ponernos al día con los problemas que tenemos e intentar mejorar cada fin de semana a lo largo de la temporada".
Stroll se mostró seguro respecto al chasis y tiene claro que mejorarán en lo que sea necesario y que "cuando todas las piezas encajen, estoy seguro de que podremos estar donde queremos estar".
"Algunas temporadas te subes al coche y es mágico, pero otras temporadas te subes al coche y es una mierda. Solo hay que aceptarlo y trabajar con lo que tengas. En estos momentos son tiempos difíciles, pero como he dicho, el futuro es muy prometedor", apuntó.